Saber reconocer aquello que duele, desgasta y minimiza
es el primer paso para empezar a cambiar de dirección.
DESGASTES INNECESARIOS Y/O CRUCES INÚTILES
Soy honest@, y digo que estoy…
Cansado de cumplir
los objetivos de la empresa, y no los míos…
Saturado de satisfacer
las expectativas de mis padres, y no las mías…
Rendido de permitir
los sueños de mi pareja, y no los míos…
Exhausto de caer bien
a los amigos, y no valorarme…
Agotado de aparentar
una vida de mentira, y no vivirme…
Pendiente de lo que dicen
los demás, y no escuchar a mi interior…
Roto de soportar que no se dé valor a mi esfuerzo
y solo a mis resultados…
Consumido de intentar lo perfecto
y frustrarme habiendo dado lo mejor que tenía…
¡YO SOY EL RESPONSABLE DE MI VIDA!
Me digo la verdad y, aunque me duela, me libera.


