¿La persona, sujeto y fin último de la educación?

La acción educativa se refiere al futuro del ser humano, un futuro abierto al encuentro. Donde hay educación hay encuentro interpersonal. Solo es posible construir a la persona en un mundo humano, en un mundo armónico.

¿Sabemos educar para un mundo en cambio?

Vivimos en un mundo de contrastes. La continua aceleración de los cambios de la humanidad y la intensificación de ritmos de vida y de trabajo contrastan con la natural lentitud del crecimiento personal.