¿Sabemos educar para un mundo en cambio?

Vivimos en un mundo de contrastes. La continua aceleración de los cambios de la humanidad y la intensificación de ritmos de vida y de trabajo contrastan con la natural lentitud del crecimiento personal.

¿Sabemos educar para un mundo en cambio?

Vivimos en un mundo de contrastes. La continua aceleración de los cambios de la humanidad y la intensificación de ritmos de vida y de trabajo contrastan con la natural lentitud del crecimiento personal.