PROFESIÓN DE FE AL ESTILO DE TOMÁS

Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y mi mano en su costado, no creeré (Jn 20,25).

Quiero creer porque dudo.
Quiero creer porque busco.
Quiero creer porque veo.
Quiero creer porque toco.

Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano
y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente (Jn 20, 27).

Quiero creer porque escucho.
Quiero creer porque siento.
Quiero creer porque recuerdo.
Quiero creer porque oro.
Quiero creer porque amo.
Quiero creer porque perdono.
Quiero creer porque confío.
Quiero creer con Tomás y afirmar hoy, aunque no vea:

Señor mío y Dios mío (Jn 20,28).

Creo creer sin ver y me creo lo que dice Jesús:

Dichosos los que crean, sin haber visto (Jn 20,29).

Contigo creo

TOMÁS: ¡QUIERO CREER!

Querer creer. Creer sin ver. Creer en lo que dice Jesús. Creer y querer. Lo que nos enseña Tomás con sus dudas. Lo que nos enseña Jesús con sus gestos.

ver más »