Fortalezas personales a la luz de la Palabra

Cultivar las fortalezas personales es una herramienta de crecimiento personal e interpersonal que capacita a nuestros estudiantes para transformar el mundo. Es una transformación que brota de lo profundo del ser. Proponemos cultivar las fortalezas personales a la luz de la Palabra.

¿Qué son las fortalezas personales? ¿De dónde procede este concepto?

La psicología positiva es «el estudio científico del funcionamiento humano positivo y el florecimiento en múltiples niveles que incluye las dimensiones biológica, personal, relacional, institucional, cultural y global de la vida».[1] Se encarga de estudiar las bases del bienestar psicológico y de la felicidad, así como de las fortalezas y virtudes humanas. La psicología positiva reflexiona sobre lo que le da valor a la vida y qué factores contribuyen para vivir una vida plena. Es un cambio de enfoque.

La psicología positiva decide, de forma deliberada, poner su atención en lo que sí tiene la persona, en lo que está haciendo bien, en sus fortalezas y no en sus debilidades. Esta idea que parece obvia ha revolucionado la forma en que enfocamos el cambio desde ámbitos muy diferentes, como la salud o la educación. De ahí que sus aportaciones puedan favorecer uno de nuestros objetivos esenciales como educadores: capacitar a los estudiantes para desplegar al máximo sus fortalezas personales y potenciar su bienestar presente y futuro.

Seligman define las fortalezas personales como «estilos moralmente valorables de pensar, sentir y actuar que contribuyen a una vida en plenitud». Son rasgos positivos de la personalidad, que configuran el «buen carácter».

  • Se manifiestan en pensamientos, acciones y sentimientos. Muestran diferencias individuales.
  • Son medibles y modificables por el esfuerzo, la voluntad y el contexto.
  • Las fortalezas son operativas: se pueden medir y educar.
  • Están agrupadas en 6 virtudes, que se concretan en 24 fortalezas.
  • Tienen un carácter transcultural, una base conceptual sólida y cuentan con un amplio y creciente apoyo empírico.

Cada fortaleza personal tiene sentido en sí misma. Pero aquí proponemos cultivarlas a la luz de la Palabra, a la luz de los textos inspirados, ya sean del Antiguo o del Nuevo Testamento, para dotar de profundidad los aspectos de la vida a los que cada fortaleza apunta. La Palabra se presenta aquí para ser escuchada, trabajada e interpretada por los estudiantes para, en un último paso, inspirar e iluminar sus propias vidas.

En las siguientes entradas vamos a ir compartiendo propuestas para entrenar, de una forma activa y experiencial, los diversos matices que componen cada una de las fortalezas personales. Para facilitar a nuestros estudiantes la experiencia de ser conscientes de sus propios recursos interiores, a compartir momentos de reflexión, tanto personal como grupal, con el propósito de que aquello que han razonado, experimentado y compartido puedan ponerlo al servicio de los demás, mejorando el mundo que les rodea.


Para profundizar:

  • En el año 2000, Martin Seligman y Neal Mayerson crean el Instituto VIA (Values In Action) que promueve investigaciones en internet: https://www.viacharacter.org/
  • En el año 2004, Christopher Peterson y Martin Seligman publican la gran obra de referencia en este terreno: Character Strengths and Virtues: A Handbook and Classification. Es el resultado del análisis de datos y tradiciones culturales y religiosas.

[1] Seligman, Martin E. P.; Csikszentmihalyi, Mihaly, Positive psychology: An introduction, 2000.

Inspira

Potenciar la curiosidad

La curiosidad es una fortaleza relacionada con la virtud de la sabiduría. Consiste en tener un intenso deseo y motivación por explorar lo que sucede en el mundo.

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