La curiosidad

La curiosidad es una fortaleza relacionada con la virtud de la sabiduría. Consiste en tener un intenso deseo y motivación por explorar lo que sucede en el mundo, por encontrar cosas nuevas, temas fascinantes y desafiantes. Esta fortaleza tiene una función importante en la vida de las personas, ya que construye nuestro conocimiento, habilidades, relaciones, experiencia, es decir, edifica nuestra vida. Una persona abierta a estímulos nuevos está expuesta a grados más altos de información y experiencia.

La curiosidad es un elemento importante de la creatividad. Nos proporciona emociones positivas, mejora nuestro bienestar diario y es un pilar de búsqueda del sentido de la vida.[1] Provoca una menor dependencia de los autoritarismos, de los estereotipos y del pensamiento dogmático. Y mejora la comprensión de las emociones y las relaciones interpersonales. Las personas más curiosas suelen lograr mejores resultados en los estudios, el trabajo y el deporte, pues dedican más atención a la actividad, procesan la información más profundamente y es más probable que persistan en las tareas hasta conseguir sus metas.

Un interesante anuncio de National Geographic define en un minuto los beneficios de la curiosidad:

"Si estas vivo, respiras. 
Si respiras, hablas.
Si hablas, preguntas.
Si preguntas, piensas.
Si piensas, buscas.
Si buscas, experimentas.
Si experimentas, aprendes.
Si aprendes, creces.
Si creces, deseas.
Si deseas, encuentras.
Si encuentras, dudas.
Si dudas, preguntas.
Si preguntas, entiendes.
Si entiendes, sabes.
Si sabes, quieres saber más,
y si quieres saber más, es que estás vivo."
Live curious
National Geographic Channel

A la luz de la Palabra

Para iluminar la fortaleza de la curiosidad nos vamos a centrar en el evangelio de Juan. Este evangelio prácticamente se abre y se cierra con este impulso de búsqueda de importancia decisiva.

Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?» (Jn 1,38).

Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo: «¿A quién buscáis?» (Jn 18,4).

La curiosidad sincera y bien intencionada proporciona la vida. Para los cristianos es una búsqueda que parte en Cristo y culmina en Cristo.

«Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8,32).

Actividad de reflexión inspirada

Proponemos reflexionar sobre las siguientes cuestiones: ¿a qué verdad hace referencia esta última cita?, ¿de qué nos libera?

La finalidad de esta actividad es facilitar que los estudiantes descubran que la curiosidad sincera y bien intencionada proporciona sabiduría, libertad y vida. Mantener el deseo de buscar la novedad y el conocimiento comporta valiosos beneficios. Las personas curiosas tienden a encontrar satisfacción en la experiencia misma de conocer algo nuevo y aprender. Pretendemos que comprendan que esta búsqueda, para los cristianos, es una búsqueda con origen y destino en Cristo. La búsqueda adecuada parte del Jesús histórico y lleva al Cristo de la fe o, viceversa, partiendo de Jesucristo busca su enraizamiento en la historia. Es necesario el paso de una fe inicial entusiasmada, que acepta a Jesús como un Mesías profético, a la auténtica confesión adecuada de la fe cristiana que le reconoce como Hijo de Dios.

Para profundizar: la verdad

Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única, pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana. La esclavitud a la que se refiere Jesús es la originada por el pecado. Mientras el pecado exista, en el rechazo de la fe en Jesús, el ser humano no es verdaderamente libre. La verdad que es necesaria conocer para alcanzar la libertad se refiere a la realidad divina liberadora, a la realidad divina manifestada en Jesús. La libertad de la que Jesús habla va más allá de la ley (Torá), tiene su origen en Dios.[2]


[1] T. B. Kashdan y M. F. Steger, Curiosity and pathways to well-being and meaning in life: Traits, states, and everyday behaviors. Motivation and Emotion, 2007, 31(3), 159–173.

[2] F. Fernández, «Evangelio según san Juan» en VV.AA., Comentario al Nuevo Testamento, Casa de la Biblia, 1995, p. 295.

Inspira

Potenciar la curiosidad

La curiosidad es una fortaleza relacionada con la virtud de la sabiduría. Consiste en tener un intenso deseo y motivación por explorar lo que sucede en el mundo.

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