La perspectiva

La perspectiva es una fortaleza relacionada con la virtud de la sabiduría. Es un tipo de fortaleza cognitiva que implica la adquisición y el uso del conocimiento. La fortaleza de la perspectiva representa un nivel superior de conocimiento y de juicio. Es la capacidad para dar sabios consejos a través de una visión amplia de las cosas. Incluye la capacidad de interpretar y comprender mejor la realidad. Nos permite tratar preguntas difíciles e importantes sobre el desarrollo y el significado de la vida. La perspectiva es útil para el bienestar de uno mismo y de los demás.

A la luz de la Palabra

A lo largo del Evangelio, Jesús propone un camino nuevo y vivo que enseña constantemente a ampliar la mirada y ver desde otra perspectiva la vida. La persona es humana cuando el amor está en el fondo de todas sus decisiones y actuaciones, incluida la relación con sus enemigos. El amor ayuda a descubrir y respetar la dignidad humana, incluso del enemigo, por muy deformada que pueda parecernos a simple vista.

En este fragmento del Evangelio de san Mateo, Jesús nos invita a enfocar con una perspectiva transformadora las relaciones humanas.

«Jesús dice:

Habéis oído que se dijo: «Ojo por ojo, diente por diente». Pues yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto» (Mt 5,38-48).

Actividad de reflexión inspirada

Después de leer el texto, podemos sugerir a nuestros estudiantes que reflexionen sobre las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué consecuencias tiene vivir desde la perspectiva del «ojo por ojo, diente por diente»?
  • ¿Qué pasaría si aplicásemos en nuestras vidas esta enseñanza evangélica: «amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen»?
  • ¿Conoces a alguien que haya puesto en práctica esta enseñanza de Jesús? ¿Qué consecuencias ha tenido?

La finalidad de esta actividad es que los estudiantes experimenten cómo esta fortaleza toma vida en las palabras de Jesús, quien nos invita a mirar de otro modo a las personas: «Habéis oído que se dijo (…) Pero yo os digo». Que comprendan que el odio y la venganza generan deshumanización y Jesús nos invita a superarlos para tener una vida más plena y libre.

Amar al enemigo

Debemos destacar la importancia revolucionaria que presenta el mandato evangélico del amor al enemigo, exponente más diáfano del mensaje cristiano. Cuando Jesús habla del amor al enemigo no está pensando en un sentimiento de afecto y de cariño hacia él, sino en una relación radicalmente humana de interés positivo por su persona.

«Es precisamente este amor universal que alcanza a todos, sin exclusiones, la aportación más positiva y humana que puede introducir el cristianismo en la sociedad violenta de nuestros días».[1]


[1] J. A. Pagola, El camino abierto por Jesús. Mateo. Madrid, 2010.