IR DE ANFÓTEROS POR LA VIDA

Esta semana he terminado el tema de reacciones ácido/base o reacciones de transferencia de protones con mi alumnado de 2º de Bachillerato. Ya los nervios y tensiones que genera la Prueba de Acceso a la Universidad (me refiero a la Selectividad) están haciendo estragos en ellos, y también en mí como profesora, así que una transferencia de protones no nos viene mal, jeje (es un “chascarrillo químico”: en ácido/base, los protones son iones H+, carga positiva, transferencia positiva, optimismo… bueno, en fin, perdonad la chorrada).

Volviendo al tema de las reacciones ácido/base, hay un concepto interesante: el anfoterismo. Un compuesto anfótero es aquel que es capaz tanto de ceder protones (iones H+) como de tomarlos. Esto es, una sustancia que puede comportarse como ácido o como base, según con quién reaccione. Si reacciona con una base se comportará como un ácido, y si reacciona con un ácido se comportará como una base. Un ejemplo claro es el agua. 

Quizás relacionaríamos el carácter anfótero con esas personas hipócritas que se comportan de una u otra manera según quien tengan delante o según el ambiente en el que se encuentren. Yo prefiero relacionarlo con las personas versátiles. Las primeras son personas que venden su verdad para quedar bien, sembrando falsedad a su alrededor y moviéndose por sus propios intereses. Las personas versátiles no renuncian a lo que son, pero sí saben desenvolverse en todos los medios, aportando lo que pueden para hacer mejor el tiempo o lugar que les toca ocupar. 

Eso es algo que me llama mucho la atención de Jesús: su versatilidad. Sabe estar en cada una de las situaciones que la vida le presenta. En este punto recuerdo cómo es capaz de estar siempre de parte de los pobres sin dejar de lado a los más ricos. Sí, los ricos, porque alguna que otra vez comió con ellos. No hay más que recordar el capítulo de Zaqueo, y cómo bendice su casa gracias a la conversión de este. Tampoco olvidar su conversación con Nicodemo, el fariseo que tenía tantas preguntas que hacerle. O la llamada a Mateo, cobrador de impuestos. En ningún momento lo dejó fuera del alcance de su mensaje por ser un cobrador de impuestos. Más bien lo hizo portador de él. 

Dios nos enseña a ser “buenos anfóteros”. Quiero decir que enseña a saber dar y a saber recibir. Porque ambas cosas son importantes.

Dios nos pide que demos y nos demos: generosos con nuestras vidas, como lo fue María; desarraigados de lo material y arraigados a la Palabra de Dios, como fue Abraham; confiados en el deseo del Padre, como hizo José; abiertos a una nueva e inesperada vida de entrega, como hizo Pablo.

Pero también Dios nos pide que aprendamos a recibir: recibir la sanación y no creer que todo lo puedo sola; recibir un mensaje que nos trastoque la vida o recibir el perdón, que tan difícil nos resulta aceptar que merecemos. 

¿Sabes? Cuando el agua se comporta como ácido y cede protones (H+) se transforma en OH. Agua y OH forman un par conjugado, y se representa así: H2O/OH. Sin embargo, cuando el agua se comporta como base y acepta protones (ya sabes, H+), pasa a ser el ion H3O+. En este caso, el par conjugado es H3O+/H2O. ¿Qué quiero decir con esto, que puede resultar algo enrevesado? Que dar y recibir pueden ser dos caras de una misma persona, como son las dos caras del agua.

No podemos ser unos “héroes” queriendo ser los que lo dan todo, lo arreglan todo, lo soportan todo. Ni tampoco podemos convertirnos en unos vagos y soberbios que solo piensan en sí mismos, creyendo merecerlo todo de los demás. 

Dios quiere de nosotros ese “carácter anfótero”: la generosidad en el dar y la humildad en el pedir; la valentía para ofrecernos y la sencillez para admitir cuándo es el momento de aceptar del otro lo que necesitamos. Como Jesús: que dio su vida entera, pero que también supo recibir de la mujer pecadora aquel perfume con el que lavó sus pies.

Pidámosle a Dios esa lucidez para entender cuándo es el momento de dar y cuándo el momento de recibir. Esto es: pidámosle ser como el agua. Transparentes, versátiles y posibilitadores de la VIDA.

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