Vivimos tiempos marcados por la guerra, por la criminalización de quien migra, y por un derecho tan básico como la vivienda que se ha vuelto inaccesible en nuestras ciudades.
Hablar de esperanza hoy no es ingenuidad, es una necesidad. No como consuelo, sino como compromiso de construir una justicia que integra a todos, y que luego sabe soltar y confiar.
ESPERANZA ES…
Transformar el presente que reivindicas.
Acoger el pasado que persistes.
Confiar en el futuro que anhelas.
Luchar el ahora que ansías.
Crear el aquí que ambicionas.
Ser el yo que defiendes.
Visualizar el propósito que quieres.
Impulsar los sueños que deseas.
Conectar con el corazón que amas.
Vivir la pasión que demandas.
Creer el derecho que protestas.
Construir la justicia que integra.
Orar y que suceda,
lo que tenga que suceder.
Soltar y Confiar.


