El proceso TIC -TAC-TEP en la clase de Religión: análisis

Las denominadas TIC son, por definición, aquellas tecnologías empleadas para la información y la comunicación. Por tanto, son nuevas tecnologías que se emplean en diversos ámbitos como el educativo y que se implementan a otras metodologías que intervienen en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Como ejemplo teórico está bien pero, en la práctica, ¿a qué nos referimos cuando empleamos el término TIC en el ámbito de la ERE? Este término hace referencia a herramientas o dispositivos, generalmente digitales, que nos ayudan en nuestras clases de Religión. Son atractivas y motivadoras para el alumnado y potencian nuestro mensaje. Facilitan su transmisión y, bien utilizadas de forma organizada, se tornan indispensables en la práctica educativa de hoy en día. 

No obstante, el término TIC abarca una parte de lo que se espera del manejo de herramientas digitales, ya que alude exclusivamente a su manejo dentro de un marco concreto (en este caso la clase de Religión) pero no consigue abarcar la totalidad de las posibilidades que la digitalización confiere al aprendizaje. Estamos hablando, pues, de un proceso que va más allá del uso de la tecnología. Y ello viene a denominarse el proceso TICTACTEP.

A la hora de afrontar un proceso de enseñanza de la ERE, algo extrapolable a cualquier área del currículo, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) hacen referencia al manejo de los dispositivos digitales. Sin embargo, estos requieren de aplicaciones didácticas específicas para su uso educativo. Es entonces cuando estamos observado una evolución hacia lo que viene a llamarse TAC: tecnología para el aprendizaje y el conocimiento.

Por sí solas, estas aplicaciones y estos dispositivos no son garantes de aprendizajes significativos o de una práctica educativa exitosa. El mensaje cristiano que queremos transmitir a nuestro alumnado depende intrínsecamente de la acogida del mismo. La manera de hacerlo llegar importa formalmente, pero para que este sea interiorizado requiere de un paso más si al ámbito digital nos estamos refiriendo. Es lo que llamamos TEP: tecnologías para el empoderamiento y la participación. Es el paso considerado ideal para que el alumnado adquiera unos aprendizajes e interiorice unos mensajes transmitidos. Ahí reside el verdadero objetivo docente.

Esquema del proceso TIC-TAC-TEP en el ámbito de la ERE
Esquema del proceso TIC-TAC-TEP en el ámbito de la enseñanza de la ERE

Resumiendo, en la clase de ERE necesitamos de unas TIC (dispositivos) para que, con unas aplicaciones o programas efectivos (TAC), logremos la adquisición de aprendizajes significativos obtenidos de forma autónoma o natural por parte de nuestro alumnado. Esto es conseguir un aprendizaje útil, dinámico y sencillo. Basado en la realidad y que emplee estrategias que usen la tecnología para incorporarlas de forma natural a las situaciones cotidianas de la vida (TEP).

Todo ello teniendo siempre presente:

  • La autenticidad de nuestro Mensaje.
  • La claridad a la hora de expresarlo.
  • El tiempo tecnológico en el que vivimos.
  • Los destinatarios de lo que transmitimos.

La asignatura de Religión y el mensaje evangélico que propone no puede obviar estos procesos, imprescindibles para dotarla de un mayor impacto de transmisión y para adaptarse a nuevas realidades educativas del hoy, siempre con la mirada puesta en el mañana.