COMPETENCIA DIGITAL EN EL MARCO DEL NUEVO CURRÍCULO DE LA ERE

La nueva ley educativa, LOMLOE, nos abre todo un horizonte de posibilidades de cambio a diferentes niveles en lo que a la enseñanza religiosa escolar se refiere. Esta nueva etapa ha sido contemplada como una oportunidad excelente para rediseñar un nuevo currículo de la asignatura de Religión Católica que ha implicado a diversos agentes que intervienen en su desarrollo e implantación. Numerosos grupos de trabajo, sesiones de formación con variedad de temáticas y, sobre todo, una actitud de escucha abierta y receptividad por parte de todos han cristalizado en un nuevo currículo de ERE que transforma la asignatura adaptándola no solo a un nuevo marco legal, sino también a una realidad educativa y social en constante evolución y cambio.

Pero, una vez presentadas las diversas perspectivas globales o puntos de partida en sentido general de este reto que afrontamos ¿qué decisiones se han tomado en lo que a la digitalización del aprendizaje se refiere? ¿Es también un nuevo enfoque el que este currículo otorga a la tecnología dentro de la clase de Religión Católica? ¿Existen novedades al respecto del uso de las TIC

La LOMLOE plantea muchos retos en lo que a la ERE respecta, pero también numerosas dudas que requieren explicación.

Para responder a todas estas preguntas hemos de acudir a la esencia del propio currículo de Religión en relación al marco legal en el que se está implantando, es decir, debemos partir del conocimiento de la propia ley para que el nuevo currículo nos enseñe los caminos o nuevas orientaciones en lo que al ámbito digital se refiere, tanto en el plano competencial como en la pedagogía que se vale de medios digitales para el desarrollo de los procesos de enseñanza/aprendizaje.

La competencia digital es una de las 8 competencias que fija el nuevo marco legal en el que se desarrolla este momento educativo concreto. Por definición, es “aquella que implica el uso creativo, crítico y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación para alcanzar los objetivos relacionados con el trabajo, la empleabilidad, el aprendizaje, el uso del tiempo libre, la inclusión y participación en la sociedad”. Sin duda, hace referencia al empleo de las herramientas y recursos tecnológicos que el ser humano tiene a su disposición con el fin de dar un sentido útil a su manejo que se vea reflejado en éxito u operatividad en la vida diaria, la sociedad y los diversos ámbitos de interrelación en los que sean demandados.

Desde esta premisa, el nuevo currículo de Religión Católica establece sus competencias específicas con el fin de actuar en consenso y relación directa con las diferentes competencias fijadas en el marco legal educativo, también en la perspectiva digital. Es por ello que señala una serie de descriptores en relación a los denominados perfiles de salida, elemento novedoso que cohesiona todo el currículo y “hacia donde convergen los objetivos de las distintas etapas que constituyen la enseñanza básica”.

Aspectos destacables de la competencia digital en el marco de la LOMLOE que emanan del nuevo currículo de ERE.

Cada etapa educativa tiene sus propios descriptores en relación a la competencia digital, que vienen enunciados con un referente de exigencia que pone en relación lo que ha de completarse al finalizar esa etapa (Infantil, Primaria o Secundaria) y lo que ha de completarse al concluir la enseñanza básica.

Así pues, a modo de ejemplo, podemos señalar en Educación Primaria que existen un total de 5 descriptores operativos concernientes a la competencia digital que establecen aquellas destrezas o capacidades que el alumnado ha de adquirir al finalizar esta etapa. Entre ellos encontramos la realización de búsquedas guiadas por internet, creación de contenidos digitales en distintos formatos, participación en proyectos o actividades escolares que requieren de plataformas digitales, conocimiento de los riesgos de la tecnología y toma de medidas al respecto y, por último, solución de problemas de índole digital en diversos aspectos.

Todos estos descriptores son tenidos en cuenta en el nuevo currículo de ERE, ya que están vinculados directamente con las competencias específicas del mismo a través de sus descriptores de perfil de salida. Por tanto, podemos señalar que este nuevo currículo ha recogido el feedback de la comunidad educativa en general y eclesial en particular y ha respondido a las sugerencias planteadas en lo concerniente al ámbito tecnológico/digital. También ha puesto en valor las aportaciones con una redacción de las competencias específicas que, muy frecuentemente, señalan a la competencia digital como recurso, camino o itinerario para llegar a formar un alumnado en el que se vean integrados todos los lenguajes en los que desarrolla su crecimiento como persona en el mundo. Un ámbito en el que cada vez más la tecnología adquiere protagonismo a todos los niveles.