COMIENZA DE NUEVO, MUESTRA TUS SENTIMIENTOS O SIMPLEMENTE ORA
De cara a la comunicación hoy quiero ponerme en un escenario donde tu discurso se te va de las manos, la gente no responde como esperabas, e incluso notas que te están boicoteando la exposición.
El momento es difícil, complicado, incómodo e incluso angustioso y pueden dar ganas de parar y salir corriendo.
Lo primero sí, lo segundo no. No des a tu audiencia por perdida. Busca una alternativa. Yo te propongo tres muy radicales. Porque creo que el momento exige soluciones radicales, atrevidas, arriesgadas.
Parar. Hacer silencio, bajar la mirada y respirar tranquila y profundamente. Desconecta por unos segundos de tu alrededor antes de volver a levantar la mirada. Y levántala cuando estés seguro de que tu mirada no va a ser desafiante, ni de reproche. Si puedes, devuelve una mirada amable que acompañe a tu silencio.
Y luego la opción A) Comenzar de nuevo, desde el principio, que sientan que es una nueva oportunidad. Que sabes entender y aceptar un mal momento. Que tienes recursos y control de la situación hasta el punto de seguir “como si nada hubiera pasado”.
Opción B) Muestra tus sentimientos: tristeza, dolor, llora si sientes la necesidad de hacerlo. Pero llora para recomponerte lo antes posible. No puedes quedarte en el dolor, la rabia. Tienes que demostrar que, a pesar de la rabia, sigues teniendo las riendas de la situación.
Opción C) Compatible con las dos anteriores: ora. Haz una oración en voz alta. Es una oportunidad de mostrar quién eres y en Quién confías. Es una oportunidad de dar testimonio. Es una ocasión de dar razón de tu fe simplemente con tu comportamiento. Puedes ser el único evangelio que ese día puedan “leer” tus interlocutores.
¿Te han sorprendido las propuestas? Pues así de sorprendente ha de ser la sensación de tu público. Sorprender, ese es el camino para retomar las riendas de la situación.
El objetivo final es sorprender a tu audiencia para paralizar lo que estuviese pasando. Si tienes otro recurso que te funcione, hazlo.


