DE MÍ PARA TI
Dios rellena los huecos vitales como nadie. Es así. ÉL es la fuente de calor inagotable a la que hay que acudir para volver a encendernos por dentro.
Dios rellena los huecos vitales como nadie. Es así. ÉL es la fuente de calor inagotable a la que hay que acudir para volver a encendernos por dentro.