La lectio divina (o lectura orante de la Palabra), con sus pasos (lectio, meditatio, oratio y contemplatio), facilita la oración individual o comunitaria. Aquí presentamos varios ejemplos de lectio divina desarrollados por la Fundación Ramón Pané y otros ejemplos sacados del Proyecto Nazaret.

La lectio divina (lectura orante de la Biblia) es una forma de oración y reflexión que se desarrolla a partir de un texto bíblico y que cuenta con una gran tradición en la Iglesia. Tiene carácter tanto individual como grupal. Desarrolla una metodología propia con cuatro pasos: lectio (lectura), meditatio (meditación), oratio (oración) y contemplatio (contemplación). En esta sección se ofrecen varios textos bíblicos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Algunos de los textos pertenecen a los materiales catequéticos del Proyecto Nazaret. Otros textos los comparte la Fundación Ramón Pané. En todos ellos se ofrece el siguiente esquema: ambientación, lectio (leo el texto), meditatio (me dejo leer por el texto), oratio (hablo con Dios a partir del texto) y actio (me comprometo desde el mensaje de fe del texto). Con esta sección queremos enriquecer las propuestas de oración para la pastoral, ofreciendo una forma de oración presente desde los inicios del cristianismo y adaptada a los tiempos actuales.

«Adorarás al Señor tu Dios y solo a Él rendirás culto» Mateo 4,1-11

as tentaciones de Jesús son un paradigma de la humanidad. Es curioso cómo, inmediatamente después del Bautismo de Jesús, donde aparecen todos los grandes signos y el Padre habló reconociendo en Jesús a su Hijo amado...

«El agua que yo daré brotará en él como un manantial de vida eterna» Juan 4,5-42

Este conocido pasaje del diálogo entre Jesús y la samaritana tiene, como todos los textos de Juan, mucha reflexión y mucho contenido. La Iglesia nos propone en esta Cuaresma tomarlo para prepararnos...

«Levántense, no tengan miedo» Mateo 17,1-9

Estudio bíblico del texto El texto de la Transfiguración de Jesús es uno de los más citados del Nuevo Testamento. Comienza diciendo «seis días después», esto es cuando Pedro pronuncia su profesión de fe en Jesús, el Cristo, el Mesías, el Salvador.